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El Código Bushido es la cuarta parte de la saga Musashi escrita por Eiji Yoshikawa, que relata las andanzas de Miyamoto Musashi (1584-1645), el ronin japonés más famoso y autor de "El libro de los cinco anillos", desde el final de la batalla de Sekigahara hasta su épico duelo con Sasaki Kojiro en Ganryujima (Isla de Gaanryu).
Una vez llegados a este paso previo al desenlace de la larga historia que se nos narra, podemos observar como Musashi no sólo sigue madurando y haciéndose un fiel seguidor de El Camino, sino que da la enorme sensación de que en el 5º libro van a pasar demasiadas cosas importantes.
En esta cuarta parte transcurren unos cuantos años en los que, entre otras cosas, no sabremos nada de Jotaro, el seguidor y aprendiz de Musashi, mientras que uno nuevo, llamado Iori, será el ayudante de nuestro espadachÃn, además de, esta vez sÃ, ser amaestrado diestramente en el arte de La Espada y el dominio de uno mismo, de la unión con el Universo (?).
De Otsu sabremos algunas cosas, pero Musashi ni dará con ella ni sabrá nada de la que acabará siendo su esposa, dado que los caminos de ambos de momento discurren en paralelo, para acabar cruzándose y no separarse jamás.
Como dije en el anterior episodio, ya preveÃamos un duelo final entre Musashi y Kojiro, duelo que todavÃa no se ha dado pero que está al rojo vivo, y más cuando Kojiro, engreÃdo y buscador de fama y poder, está deseoso de acabar con el buen nombre que pueda quedar de Musashi.
Sin embargo, es destacable el hecho de que tanto uno como otro, luchadores sin parangón, son candidatos para trabajar a las órdenes del emperador, lo más ansiado por cualquier ronin-samurai de la época, y muy posiblemente sólo uno de ellos acabará accediendo a tan preciado puesto.
Matahachi sigue con mala suerte, esta vez acompañado de Akemi, que de momento convive con él a pesar de que se da cuenta que no vale mucho la pena como hombre.
Y la tozuda yaya Osugi sigue rezando por poseer la cabeza del ronin más grande de todos los tiempos, para poder asà ver supuestamente vengado el honor de su familia.
Y asà están las cosas. Serán interesantes, aunque algo diferentes, momentos como los que pasan Musashi y su nuevo aprendiz solos en las montañas intentando dominar a "la tierra", cultivando donde por culpa de las lluvias no hay manera de conseguir nada de provecho, o cuando Musashi ayuda a un pueblo entero a defenderse de una gran banda de malhechores que sacia su lujuria y sus perversos deseos con la gente del pueblo y con el dinero de éstos, momento que me ha recordado a los primeros episodios de Bola de Drac (Dragon Ball), nobles episodios, por cierto.
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